Hernias de Disco  
 
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La espina dorsal o columna vertebral está formada por 24 huesos individuales llamados vértebras, que están empalmadas unas encima de otras formando una columna flexible que es el sostén del cuerpo. Las vértebras se dividen según su ubicación en cervicales, dorsales, lumbares y sacras.

Dentro de la columna corre una importante estructura neurológica llamada médula espinal que contiene miles de nervios que salen de ella a cada parte del cuerpo para llevar, recibir y transportar la información desde las distintas partes del cuerpo hacia el cerebro y viceversa.


Las vértebras están separadas por unos discos suaves de cartílago, llamados discos intervertebrales, que están constituidos por un anillo fibroso que une a las vértebras entre sí y que por dentro, este anillo presenta un núcleo pulposo de consistencia blanda, similar a una gelatina. Estos discos actúan como amortiguadores de impactos, para proteger las vértebras entre sí cuando hay algún movimiento y ayudan a la espalda a doblarse, torcerse y rotar.

Si bien la mayoría de los dolores de espalda y cuello son provocados por malas posturas también existe otro motivo que los genera y afecta otras partes del cuerpo como son las extremidades: son las hernias de disco que son causantes más o menos del 80% de los dolores en la región lumbar.

Una hernia de disco se produce cuando uno o varios de los discos de cartílago, se salen de su lugar y hacen presión sobre los nervios circunvecinos, ocasionando dolor intenso. Una hernia significa que las capas externas de esta almohadilla se rompieron de forma parcial o total, permitiendo el desplazamiento hacia fuera de algún fragmento interior del disco, que comprime los nervios que hay dentro de la columna.

Este problema suele iniciarse entre los 20 y 30 años, cuando el anillo fibroso sufre un proceso de degeneración que ocasiona que los discos se aplanen y pierdan elasticidad, lo que en ocasiones produce una fisura, que aumenta más entre los 30 a 50 años dando origen a las hernias. El mismo proceso degenerativo se produce en el núcleo pulposo lo que ocasiona su desintegración y escape de su lugar habitual.

La salida del núcleo pulposo de su lugar es lo que va a desarrollar la hernia de disco, que va a comprimir las raíces de los nervios provenientes de la médula espinal, que se encuentra alojada dentro de la columna vertebral. Dependiendo del lugar y tipo de la hernia, es que se van a presentar los síntomas en cada persona.

Si la hernia ocurre en las vértebras cervicales, las partes afectadas serán los brazos y manos y si ocurre en las vértebras lumbares, la parte afectada será de la cintura para abajo.

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Hay varios motivos por los que el cartílago que está entre las vértebras se sale de su lugar:

  • Por una caída o un accidente.
  • Por realizar grandes esfuerzos repetidos de la espalda, en algunos tipos de trabajo.
  • Por alguna acción repentina y muy dura, como el levantar objetos pesados de forma inadecuada o torcerse con violencia.
  • De forma espontánea, sin tener una causa definida.

En algunos casos de hernia de disco se pueden realizar manipulaciones (AJUSTES QUIROPRACTICOS) para reubicar los discos en las llamadas zonas mudas, y/o corregir las desviaciones de la columna (SUBLUXACIONES) en donde no comprimen nervios o elementos circulatorios.

Es importante destacar que el tratamiento Quiropráctico a tiempo de las hernias de disco evita en muchos casos la cirugía a la que se recurre para descomprimir la región cuando existe el peligro de parálisis.


  
 
 
     
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